Hoy en día todos contamos con un perfil electrónico debido a que el internet y con él las redes sociales se han convertido en una necesidad o una base, en lugar de ser un lujo o privilegio; es raro encontrar a alguien que no tenga por lo menos una de las siguientes redes: Facebook, Instagram, Linkedin, Twitter, Snapchat y por supuesto Whatsapp y correo electrónico.
Pudimos haber creado estas cuentas solo por diversión, para entretenernos, porque era de lo que todos hablaban o por muchos diferentes motivos; sin embargo se han vuelto nuestra tarjeta de presentación, lo queramos o no, y por eso hay que cuidar y tener más conciencia de lo que publicamos en ellas.
En la clase de Maninfo hicimos un ejercicio para probar lo anteriormente mencionado; nos pusimos en parejas con alguien que no nos llevaramos mucho y sólo intercambiamos nuestros nombres completos, a partir de ahí cada persona debía de buscar y encontrar la mayor información posible acerca de la otra; buscándola tanto en Google, como en las redes sociales.
Debido a que puede haber muchas personas con el mismo nombre y a que no todos usan su nombre completo en las redes, sí tuvimos que compartir nuestros nombres de usuarios también y en las ocasiones en las que la cuenta era privada, debíamos agregarnos y aceptarnos pero a partir de eso no se dijo ni una palabra más.
La persona que me tocó a mi “Rosa María Almaraz Reynoso” a pesar de que tiene casi todas las redes sociales, no es muy activa en ellas (hecho que ya dice algo sobre ella) por lo que no pude encontrar mucha información detallada sobre ella más que sus escuelas anteriores, fecha de nacimiento, algunos de sus pasatiempos, nombres de sus amigos y fotos de viajes o fiestas. Lo cual me parece seguro para ella porque así no muestra su vida entera, sin embargo tampoco muestra bien su esencia, es decir, no se presenta completamente.
En cambio, cuando ella me dijo lo que encontró sobre mi y yo misma al reflexionar sobre mis redes puedo decir que muestro bastantes cosas sobre mi vida, soy un libro abierto aunque esto es únicamente al haber agregado a alguien, ya que sí tengo mucha información pero todas mis cuentas son privadas y solo acepto a personas que realmente conozco. Excepto en Twitter, ahí si lo tengo público pero no pongo información personal, solo pensamientos o retweets.
En conclusión, cada quien sabrá cómo maneja sus redes, que publica y que no, que enfoque le quiere dar, quien permite que lo vea o incluso se podría tener una cuenta personal y otra pública o “empresarial” depende de la persona, pero lo que sí es un hecho es que ellas hablan bastante sobre nosotros y eso es algo que no podemos evitar, pero sí aprovechar al saber usarlas.